Romanos 16

En este último capítulo de la epístola a los romanos el apóstol Pablo quiere saludar y reconocer el trabajo de todos y cada uno de sus amigos, conocidos hospedadores y fieles creyentes y a todas las hermanas en Cristo que son también muy activas en la obra. Tomemos ejemplo de los Cristianos que se reunían en las casas como lo hacían los primeros creyentes y podamos dar testimonio y orar con y por los que lo necesiten  y estar dispuestos a servir a Dios y a las personas pero como dice el versículo 19…quiero que seáis sabios para el bien e ingenuos para el mal y no nos dejemos de llevar de opiniones negativas por qué solo nos traería perjuicio, sirvamos al Señor de todo corazón y de la mejor manera con mansedumbre.
Necesitamos la gracia de Dios para amar al prójimo como a nosotros mismos y servirle con amor y lavar sus pies y vendar sus heridas y el Señor dice en Proverbios 11:31, Ciertamente el justo será recompensado en la tierra. Ojalá el Señor pueda decirnos  el día que nos encontremos con El como dice en el evangelio de Mateo 25: 40….en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos  más pequeños, a mi lo hicisteis. Que la gloria sea siempre para el Señor Amén
                                                                                              María C.M.
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