Hechos 24

A Pablo lo acusaban de lo siguiente:
*ser una plaga social
*ser cabecilla de la secta de los nazarenos
*profanar el templo
Pero Pablo comienza su defensa diciendo que el no ha hecho nada, que solo predica el evangelio.
El tenía una fe en Dios inquebrantable a pesar que su propio pueblo lo estaba traicionando.
Sin embargo el estaba dispuesto a continuar, sabía cual era el corazón de ellos, sabía lo que ellos sentían porque el mismo en algún momento experimento tales sentimientos pero ahora su corazón había sido transformado por la gracia de Dios. Nosotros no somos quienes para criticar o señalar a quienes están ahí fuera, si el Señor mismo nos ha rescatado y ha transformado nuestro corazón, pidamos le que nos de misericordia y amor para que podamos llevar el evangelio, no importa si nos critican, no importa si no lo aceptan cuando el Espíritu Santo toque, va a quitar esas vendas de sus ojos, mientras tanto tenemos que seguir hablando. Pablo continuo hasta que fue el cambio de Félix que este por querer congraciarse con los judíos lo dejo preso. Sin embargo Dios sabía lo que permitía, nada de lo que pasa en nuestras vidas si estamos bajo la voluntad de Dios va a ir en contra de lo que El dispone.
Dios sabía porque tenía a Pablo ahí, sabía lo que el sufría, sabía lo que estaban haciendo los hombres de afuera, nosotros no dependemos de un hombre, dependemos de Dios, es a Él a quien nos debemos, es a Él a quienes nosotros seguimos. A sí como se cumplió el propósito de Dios con Pablo, también se va a cumplir en nuestras vidas para la gloria y honra de Dios el autor y consumador de la fe.
                             Kary
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