Hechos 15

Nos encontramos con un problema en la iglesia de Antioquia, donde judios creyentes en Jesús estaban enseñando a los nuevos creyentes no judios (gentiles) que para ser salvos tenían que circuncidarse (ley o gracia).
Pablo y Bernabe, no estaban de acuerdo con estas enseñanzas, y la iglesia de Antioquia les pidió que viajen a Jerusalén para buscar consejo de los apóstoles y ancianos.
All llegar a Jerusalén, Pablo y Bernabe compartieron lo sucedido y las maravillas de Dios entre los gentiles.
Luego de orar y ser guiados por el Espíritu Santo, tomaron ciertos acuerdos para solucionar esos problemas y con esto buscar el bienestar de los hermanos no judios ( los gentiles).
Lo que podemos apreciar en este capítulo de hechos es que nuestra salvación no dependerá de las obras de la Ley sino del sacrificio único de Jesús en la cruz.
La ley de Dios es perfecta, y solo Jesus pudo cumplirla al pie de la letra como buen judio. Pero El la simplificó: “Amarás al Señor con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo”
Los 10 mandamientos deben ser parte de nuestro diario vivir, No para salvación, pero si como testimonio a los demás de que somos hijos de Dios.
La salvación no es un privilegio que se le ha dado sólo a los judios, es tambien un privilegio para nosotros los gentiles, y damos gracias a Dios por su gran amor (Juan 3:16).
Cabe resaltar que las instrucciones de los apóstoles y ancianos , sobre apartarnos de toda contaminación de ídolo, de fornicacion , de ahogado y de sangre; si lo llevamos al plano espiritual, es mantenernos puros y limpios para Dios. (No contaminarnos con las cosas de este mundo).
Otro punto para resaltar es que los que crearon el problema no habían sido enviados por la iglesia de Jerusalén, si no que habían ido por su propia cuenta, y crearon una tremenda confusión. Esto nos enseña que siempre debe haber una relación entre la iglesia y el enviado para realizar la obra.
También, que cuándo surjan problemas en el pueblo de Dios, solucionarlo lo antes posible, buscando la dirección del Espíritu Santo y de los ancianos de la Iglesia. Y recordar que nuestra salvación no depende de las obras de la ley sino del sacrificio de nuestro Señor Jesucristo.
Bendiciones
Luis Navarro

Compartir esto:

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR