2 Timoteo 1

Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús;
Pablo da gracias a Dios por poder servirle aún  desde la prisión, no cesa de dar gracias por su hijo y le sigue animando a que avive en fuego del don espiritual que hay en el.
Estos buenos y valiosos consejos que  Pablo da a Timoteo son también para nosotros, puesto que tenemos  la misma doctrina, el mismo Señor y las mismas luchas, pues servimos al mismo Señor, que un día tendremos que dar cuenta de cómo hemos invertido nuestro tiempo.
Avivemos el fuego que hay en nosotros, v 7, porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y dominio propio; Si creemos que el poder, la misericordia y la fortaleza del Señor están en  nosotros, no tenemos que avergonzarnos, sino soportemos con paciencia las aflicciones que se presenten en nuestro andar diario, por amor a Cristo.
Cuánta amargura y dolor de corazón hay en Pablo a partir del versículo 15, dice, me abandonaron… Debe de ser muy triste que una persona esté dando su vida y su tiempo por otros y estos lo abandonen y también abandonen la fe, pero Pablo al igual que Jesús los perdona y le pide a Dios que tenga misericordia de ellos en el día del juicio.Que el Señor nos ayude a conducirnos como corresponde a seguidores de Cristo y que podamos ser conocidos por nuestro amor y entrega incondicional a la obra misionera.
Bendecido día.
                                                                              María. C. M.
Compartir esto:

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR