1 Corintios 15

Este capítulo habla sobre la resurrección de los muertos; v. 1-10 Pablo habla que  él lo primero que recibió,  lo que le enseñaron,  fue, que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a lo que dicen las escrituras y menciona en base a lo que le habían dicho, que más de 500 personas fueron testigos de la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, una verdad que ha sido y es pieza fundamental para todo cristiano, que anhela, anhelamos la vida eterna, y que va acompañada por la gracia de Dios,  todos sabemos que  la da a quien a Él le place,  a quien le busca de corazón y le obedece. V.22 Menciona que el pecado entró al mundo, a nosotros,   por Adán (Gn.3) y por esta causa Jesucristo murió, dio su vida por esta humanidad. Una forma de aceptar y agradecer este gran sacrificio es reconocerlo como nuestro Señor y Salvador, quien nos reconcilia con Dios y hace posible la relación con Él, quien tiene un plan, un propósito  para cada uno de nosotros (Rom.8.28). V.58 Todo lo que se haga para la obra de Dios tiene valor y recompensa, a cambio nos pide fidelidad.
Su muerte no fue ni ha sido en vano, nos está dando la oportunidad de que estemos preparados para cuando vayamos a su encuentro, que seamos dignos y castos de recibirlo en un  cuerpo incorruptible y transformado  según las enseñanzas que recibimos antes. Debemos continuar con nuestro camino a Él, intentando evitar todo lo que nos distraiga para estar  en su presencia.
Ana María
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